Se ha llamado de varias formas, RCI, IPO o VPG… según el pais. En España se ha llamado muchos años R.C.I. hasta que a finales del 2012 se adoptó el nombre más utilizado internacionalmente, IPO.

El trabajo del IPO se concentra en tres partes: Rastreo, Obediencia y Protección

Muchos familiarizados con el trabajo de obediencia de los afiliados al American Kennel Club reconocerán la primera y segunda parte, rastreo y obediencia. Las normas del IPO para la tercera parte, el trabajo de protección, son parecidas a las de los perros de trabajo policial.

El IPO está destinado a demostrar la inteligencia y utilidad del perro. Como prueba de trabajo, el IPO mide la estabilidad mental del perro, resistencia, rendimiento estructural, capacidad para rastrear, voluntad de trabajo, coraje y adiestrabilidad.

Este deporte de perros de trabajo ofrece una oportunidad para los propietarios de perros de entrenar su perro y competir unos con otros para el reconocimiento de la capacidad del guía para entrenar y del perro para desempeñar lo que de él se requiere. Es un deporte disfrutado por personas de variadas profesiones, quienes se unen por un compañerismo nacido de su interés común en trabajar con sus perros. Personas de todas las edades y condiciones de vida (incluso aquellos con incapacidades significativas) disfrutan del IPO como deporte. Asiduamente es un deporte familiar.

Las tres partes de una prueba IPO

La fase de rastreo incluye un test de temperamento por la cual el juez supervisor asegura la solidez mental del perro. Cuando se aproxime muy cerca con la traílla floja, el perro no debería actuar tímida o agresivamente. La pista se traza primero por una persona que camina con normalidad sobre una superficie natural tal como tierra o hierba. La pista incluye un número de giros y un número de objetos pequeños, dejados por esta persona sobre su propia pista. Al final de una cinta de 30 pies, el guía sigue al perro que aguarda para olfatear la pista e indicar la ubicación de los objetos, comúnmente tumbándose con ellos entre sus patas delanteras. La fase de rastreo se destina para probar la adiestrabilidad del perro y la capacidad para olfatear, así como también su resistencia mental y física.

La fase de obediencia incluye una serie de ejercicios al pie, alguno de los cuales son alrededor de un grupo de gente. Durante el seguimiento, hay una prueba de disparo de revólver para asegurar que el perro no reacciona abiertamente a tales ruidos bruscos. Hay también una serie de ejercicios de campo en que al perro se le manda sentarse, tumbarse, y quedarse mientras el guía continúa caminando. Desde estas diversas posiciones, el guía vuelve al perro. Con pesas de diversos pesos, se requiere al perro para que cobre sobre una superficie plana, sobre una valla de un metro y sobre una empalizada de seis pies. Al perro se le pide también que corra en dirección recta desde su guía a la orden y se tumbe a una segunda orden.

Finalmente, cada perro permanece en posición de tumbado lejos de su guía, a pesar de las distracciones, mientras otro perro finaliza los ejercicios de obediencia. Todos los ejercicios de obediencia son pruebas de temperamento canino, de rendimiento estructural, y muy notablemente, de voluntad para servir al hombre o a la mujer.

La fase de protección prueba el coraje del perro, la fortaleza física, y la agilidad. El control del perro por parte del guía es absolutamente necesario. Los ejercicios incluyen una búsqueda de escondites, búsqueda de una persona oculta (que actúa como señuelo), y vigilar a ese señuelo mientras se aproxima el guía El perro aguarda para perseguir al figurante cuando intente escapar y para sujetarlo con un agarre firme. El figurante es cacheado y llevado al juez con el guía y el perro caminando detrás y luego al lado derecho. Cuando el figurante intenta atacar al guía, el perro ataca y agarra firmemente sin vacilación.

La prueba final de coraje sucede cuando el figurante es requerido para que salga fuera del escondite por el conductor del perro desde el lado opuesto del campo de pruebas. El perro se envía tras el figurante cuando éste intenta salir corriendo. Justo cuando el perro está a punto de agarrar al figurante, el juez da la señal para que éste se vuelva y corra directamente hacia el perro, amenazándolo con un bastón. Todas las mordidas durante la fase de protección se espera que sean firmemente colocadas sobre la manga de protección y soltadas a la orden y/o cuando el figurante interrumpa la lucha. Las pruebas de protección se destinan a asegurar que el perro no es ningún cobarde ni una amenaza criminal.

¿El adiestramiento de IPO hace disfrutar a los perros?


Si se entrena de la manera correcta, los perros disfrutan del trabajo, como alguien que asista a una competición de IPO puede ver. La alegría de los perros que están trabajando con sus guías es evidente.

El entrenamiento de IPO ayuda a desarrollar los instintos naturales del perro a un alto nivel. Perros seguros de si mismos, haciendo el trabajo para los que fueron bien entrenados, son perros felices.

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